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Importar un coche de Alemania: lo que de verdad lleva tiempo
No es el viaje. Traer el coche es lo fácil y lo previsible. Lo que alarga una importación son los papeles, y casi siempre por el mismo motivo: se piden tarde.
Hay tres momentos, y sólo uno es el transporte
Una importación tiene tres fases con ritmos muy distintos. La compra en Alemania, donde se negocia y se reúne la documentación del vehículo. El traslado, que es la parte corta. Y la matriculación en España, que es donde se decide si todo esto dura cinco semanas o tres meses.
La gente que lo hace por su cuenta suele planificar bien la primera y la segunda, y descubrir la tercera sobre la marcha.
El papel que hunde presupuestos
De todo lo que se pide, hay uno que conviene confirmar antes de cerrar un precio: el certificado de conformidad europeo del vehículo. Con él, el coche se homologa aquí sin más. Sin él, hace falta un ingeniero que lo homologue: semanas de espera y varios cientos de euros que nadie había contado.
No es raro que falte. Y no es algo que el anuncio diga.
El orden no es opcional
Cada trámite depende del anterior. El impuesto se liquida con datos que salen de la ficha técnica; la ficha técnica sale de la inspección; y la inspección pide documentación del vendedor alemán que a veces tarda semanas en llegar. Empezar por el final es lo que convierte una importación de un mes en una de tres.
A eso se suma algo que casi nadie tiene en el radar: hay un plazo legal para matricular desde que el coche empieza a usarse en España, y presentar fuera de plazo tiene recargo. El plazo corre solo, sin avisar.
¿Se puede hacer por tu cuenta?
Se puede, y hay quien lo hace. Es perfectamente legal y no hay ningún secreto: es una operación normal dentro de la Unión Europea.
Lo que hay es una acumulación de pasos donde cada uno tiene su plazo, su ventanilla y su forma de torcerse, y donde un error no se nota hasta dos semanas después. Si es tu primera vez y el coche cuesta lo que cuesta un coche, esa curva de aprendizaje sale cara.
Qué hacemos nosotros
Nos ocupamos de las tres fases y respondemos de los plazos. Tú recibes el coche matriculado, con su matrícula española y listo para conducir, y por el camino te vamos contando por dónde va aunque no haya novedades.
Estimación orientativa. No constituye asesoramiento fiscal. Contrasta siempre las cifras con tu gestor antes de tomar una decisión de compra.